La tecnología está viviendo un momento único. Y nos toca de lleno al canal asegurador.
Hasta hace muy poco, automatizar significaba usar reglas fijas y procesos generales. Pero lo que está pasando ahora es otra historia: la inteligencia artificial se ha vuelto multimodal y accionable.
¿Pero qué significa esto? Básicamente, que puede procesar texto, imágenes o documentos complejos. Puede tomar decisiones, ejecutar acciones y comunicarse con otros sistemas. Y todo esto hablando contigo en lenguaje natural, en el mismo que usas en tu día a día.
Los modelos actuales no solo entienden texto: ahora también pueden procesar imágenes, audio o vídeo. Y lo más importante: no se limitan a responder, predicen. Te dan la respuesta más probable, más útil, más coherente. Y si no la saben, se conectan a una herramienta externa, como una calculadora, un sistema de tarifas o una base de datos, para darte una respuesta precisa.
¿Un ejemplo sencillo? Antes le pedías a una IA que sumara y podía fallar. Ahora, se conecta a una calculadora.
¿Uno más asegurador? Antes era impensable re-tarificar de forma personalizada. Ahora es cuestión de darle acceso a los datos y dejarla trabajar.
Ya no hablamos solo de chatbots con personalidad. Hablamos de agentes inteligentes con estas capacidades:
Es decir, dejan de ser un asistente decorativo y se convierten en tu mano derecha digital. Además, ya no hace falta saber programar: le dices qué necesitas que haga, y lo hace.
Esto empodera tanto a corredores como a asegurados. Por fin, la tecnología trabaja para nosotros y no al revés.
Porque el cambio ya no es una promesa futura: está pasando.
Las barreras técnicas han caído. Las herramientas están maduras. Y lo más importante: quien no se suba ahora, se queda fuera. Así de claro.
Esto funciona con economías de escala. Los que antes inviertan y se integren bien a esta ola, sacarán ventaja. Los casos de uso van a evolucionar muy rápido, y mantenerse al día como correduría individual va a ser casi imposible sin apoyo tecnológico.
Es como si quisieras construir tu propio ERP desde cero. ¿Tiene sentido? No. Lo que tiene sentido es elegir cuándo y con quién dar el siguiente paso.
En tecnología, el timing lo es todo. Adoptar demasiado pronto puede ser caro. Llegar tarde, aún más. El desafío está en generar ese puente que permita adoptar la IA con una mejora incremental. Sin reinventar todo tu negocio. Pero sabiendo que, si no das el salto, alguien más lo va a hacer por ti.
Desde Foliume, estamos trabajando para que esa transición sea sencilla, progresiva y pensada para corredurías como la tuya. Que no tengas que adaptarte al sistema, sino que el sistema se adapte a ti.
Porque lo que viene no es menor.
Es un cambio de paradigma.
Y queremos ayudarte a estar del lado que lidera ese cambio.
🎙️ Si te interesa bajar todo esto a tierra, te recomendamos esta charla con Marcos Toscano (CTO de Foliume), donde hablamos sobre cómo aplicar la IA hoy en corredurías:
Subscribete a nuestra newsletter gratuita semanal y únete a 2,000 mediadores que reciben las últimas tendencias en su casilla.