
La IA ya está en muchas corredurías: para redactar correos, resumir condicionados, cotizar o atender clientes por WhatsApp. Y casi siempre aparece la misma duda: ¿qué puede salir mal?
Los principales riesgos de usar IA en una correduría de seguros son siete: exponer datos personales de clientes, dar información incorrecta sobre coberturas, dejar que la IA decida sin supervisión, no avisar al cliente de que habla con un asistente, tratar peor a algunos clientes por sesgos, depender de un proveedor sin garantías y que el equipo la use sin conocer sus límites. Todos se pueden controlar con un contrato de tratamiento de datos, revisión humana y transparencia con el cliente.
La buena noticia es que ninguno de estos riesgos es un motivo para no usar IA. Son motivos para usarla bien.
Una correduría maneja información muy sensible: DNI, direcciones, cuentas bancarias, historial de siniestros y, en vida y salud, datos médicos. Además, asesora. Si la IA se equivoca, el error llega al cliente con tu nombre.
Por eso los riesgos se concentran en tres sitios: los datos (dónde van y quién los ve), las respuestas (si son correctas) y las decisiones (quién las toma).
El riesgo más habitual no viene de herramientas especializadas, sino del uso informal: alguien del equipo copia una póliza en una IA gratuita para resumirla. Es rápido y cómodo, pero esos datos salen de la correduría sin ningún contrato que los proteja.
En las versiones gratuitas o personales, no es recomendable. No hay un contrato de tratamiento de datos con tu correduría y no controlas dónde se guardan ni para qué se usan.
Para tareas sin datos personales (redactar un correo tipo, preparar un guion, resumir una normativa) no hay problema. Si necesitas trabajar con datos reales de clientes, usa una versión empresarial con contrato o una herramienta especializada que firme un acuerdo de tratamiento de datos con la correduría.
Una regla práctica para el equipo: si no lo enviarías por correo a un desconocido, no lo pegues en una IA gratuita.
Este apartado es un resumen informativo, no asesoramiento jurídico. Revisa tu caso con tu asesor legal o tu delegado de protección de datos.
Sigue siendo la norma principal. Lo que más afecta al uso de IA:
El Reglamento (UE) 2024/1689 se aplica por fases. Estas son las obligaciones que ya afectan a una correduría:
Tabla actualizada con el Reglamento (UE) 2026/1744 (Digital Omnibus), en vigor desde el 27 de julio de 2026.
Para la mayoría de las corredurías, las dos obligaciones que ya aplican son claras: tomar medidas para que el equipo sepa usar la IA y conozca sus límites, y avisar al cliente cuando habla con un asistente. En vida y salud, la IA que evalúa riesgos o fija precios se considera de alto riesgo; esas obligaciones se aplican desde el 2 de diciembre de 2027. En España, la autoridad de referencia es la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA).
Sí. Desde el 2 de agosto de 2026, el artículo 50 del Reglamento de IA obliga a informar a las personas de que interactúan con un sistema de IA, de forma clara y distinguible, salvo que sea evidente. Si usas un agente de voz para atender clientes, el aviso tiene que formar parte de la propia llamada.
El Reglamento distingue entre el proveedor, que desarrolla o comercializa el sistema, y el responsable del despliegue, que lo utiliza, como una correduría. Cada uno tiene sus obligaciones, así que conviene saber qué cubre tu proveedor y qué te toca a ti.
En el sector, la autoridad europea de seguros (EIOPA) publicó en 2025 una opinión sobre gobernanza y gestión de riesgos de la IA que pide lo mismo de forma proporcionada: datos de calidad, registro de lo que hace la IA, trato justo, explicabilidad y supervisión humana.
La correduría. La IA es una herramienta: el deber de asesorar al cliente y de darle información correcta sigue siendo del mediador.
Por eso conviene que la IA prepare y una persona valide todo lo que tenga consecuencias para el cliente: una recomendación de cobertura, una propuesta de cambio de compañía o una respuesta sobre un siniestro. Lo repetitivo (buscar una póliza, enviar un duplicado, recordar un vencimiento) sí se puede automatizar con menos riesgo.
Antes de firmar, pide respuesta por escrito a estas preguntas:
Si quieres más contexto sobre cómo elegir herramienta, lo tienes en IA para corredurías de seguros y en qué puede hacer la IA en una correduría.
Compruébalo en un minuto con nuestro checklist de transparencia: responde 5 preguntas y descubre tu nivel de preparación, con el resultado en PDF.

En Foliume trabajamos con estos criterios: Wilfredo está diseñado para cumplir el RGPD, está certificado en ISO 27001 y la correduría decide qué se automatiza y qué aprueba una persona antes de que llegue al cliente. Solicita una demo y te contamos cómo protegemos los datos de tus clientes.