
Si tienes una correduría, seguramente lo has vivido: un cliente que llevaba años contigo no renueva y te enteras cuando ya es tarde. Normalmente no se va por el servicio. Se va porque alguien le llamó antes que tú.
La gestión de cartera es el trabajo continuo de una correduría para conservar a los clientes que ya tiene y aumentar el número de pólizas por cliente. Se organiza en cinco pasos: centralizar los datos, medir la caída de cartera, segmentar a los clientes, contactarlos en el momento adecuado (sobre todo antes de cada renovación) y revisar los resultados.
Te lo contamos paso a paso.
Es todo lo que haces para que tus clientes actuales sigan contigo y confíen en ti para más cosas.
La nueva producción busca clientes nuevos. La gestión de cartera cuida a los que ya tienes. Y no son mundos separados: un cliente bien atendido renueva, contrata otra póliza y te recomienda a su cuñado. Eso también es nueva producción, solo que llega desde la cartera.
Lo contrario es la caída de cartera, también llamada fuga de clientes. Para una correduría, un cliente cae cuando no renueva o cancela todas las pólizas que tenía contigo. No basta con perder una póliza: se pierde al cliente entero.
Porque es el momento en que el cliente compara precios y recibe ofertas de otros. La mayoría de las bajas se producen ahí.
La correduría que retiene más no espera al vencimiento. Revisa las pólizas con 30 a 60 días de antelación, detecta las subidas de prima que pueden provocar una baja y llama al cliente con una propuesta antes de que la busque fuera.
El problema es el volumen. Con cientos de vencimientos al mes, hacerlo a mano no es viable. Por eso cada vez más corredurías automatizan el aviso de vencimientos, la re-tarificación y el primer contacto. El equipo se queda con los casos que necesitan una conversación de verdad.
No hace falta un cuadro de mando enorme. Con estos cinco tienes una foto clara de tu cartera:
Un consejo: mira la caída de cartera por ramo y por tipo de cliente. La media general suele esconder dónde está el problema. Y en el NPS importa más cómo evoluciona de un año a otro que la cifra en sí.
Tus clientes quieren resolver lo sencillo por su cuenta y hablar con una persona cuando hay algo importante. Cada canal tiene su momento:
Para gestionar bien la cartera, la mayoría de las corredurías combina tres herramientas:
La inteligencia artificial trabaja encima de esos datos. Analiza el historial de tu cartera y te avisa de dos cosas: qué clientes se parecen a los que se fueron (riesgo de baja) y cuáles se parecen a los que contrataron otra póliza (oportunidad de venta cruzada). Además, te sugiere a quién llamar primero, cuándo y con qué propuesta.
No se trata de sustituir al equipo. Se trata de que deje de revisar listados de vencimientos y dedique su tiempo a hablar con los clientes.
Si quieres empezar esta semana, prueba con esto:
En Foliume automatizamos la parte más pesada. Wilfredo renueva y re-tarifica pólizas, también en lote desde un Excel, y nuestros agentes de voz hacen las llamadas de renovación y venta cruzada. Tu equipo se queda con lo que de verdad necesita a una persona.
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